Moda
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ÁFRICA CONQUISTA LA MODA
La moda primavera-verano de este 2010 es fresca, etéra, aventurera y juvenil. Con toques de seda y transparencias. El arte pop con dibujos de tiras cómicas llena las blusas y chaquetas, así como los vestidos cortos, por encima de la rodilla, en todo tipo de colores; los shorts y los vaqueros desgastados y casi llegando al punto de estar rotos, visten a una mujer urbana pero interesada por la naturaleza.
También se pueden ver pantalones y faldas de todos los colores: rosa, fucsia, violeta, coral, morados, azules y verdes. Las flores y los estampados de todo tipo adornan igualmente todo tipo de ropa.
Los colores y la ropa son más relajados que otros años. Esta primavera-verano no importa mostrar la silueta bien ceñida, lo que importa es sentirse bien con lo que se lleva puesto y poder utilizarlo tanto para el día como para la noche, además de ser casual.
Para esta temporada de primavera-verano, los vestidos no pueden faltar en el armario femenino, al igual que los colores vivos y brillantes.
Las lentejuelas tampoco faltan en las blusas y tops, mientras que las faldas y shorts tienen un lugar privilegiado este verano, y son de telas suaves y con movimiento.
Esta primavera-verano no importa mostrar la silueta bien ceñida, lo que importa es sentirse bien
Los zapatos con plataforma regresan otra vez y no importa si son de diez centímetros de alto, porque se usan de todo tipo y tamaño, con y sin pulseras, con y sin colores, con y sin detalles accesorios.
Los bordados y vestidos con ballenas ajustadas son también estrellas de esta primavera. La idea es verse elegante y moderna, y sentirse fresca a la vez, sin tener que llevar los vestidos que se han promovido en otros años, o un look demasiado juvenil que no se adapta a las que ya tienen 30 o más años.
El color de la tierra
Para la temporada primavera-verano 2010 los diseñadores presentan colecciones que tienen como común denominador el color carne, que recuerda la arena del desierto del Sahara, y los tonos marfil, beige, rosa, lavanda, fucsia y turquesa, además de los tono sobre tono mezclados con versiones multicolores en los tonos violetas, fucsia, amarillo y naranja, hasta llegar al rojo.
Tutti fruti. Así es la tendencia en telas y colores para esta primavera-verano, aprovechando todo el color y el poder de las frutas y las flores, otorgando a los vestidos un aire de feminidad único, que recuerda lo que fue la época hippie, los misterios de los jardines orientales y la exuberancia de un jardín repleto de flores. Los encajes son el hábitat natural de los vestidos, que ven cómo regresan los vuelos y bordados, muy propios de los años 40.
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