Salud
en Elite Norte
SANOS POR DENTRO Y POR FUERA
El secreto de la belleza es ser constante en la limpieza diaria de la piel y exfoliarla una vez por semana. Hidratar la piel cada día es muy importante. Una hidratante antiarrugas por la mañana y por la noche es adecuada para mantener sana la epidermis después del trabajo.
Las mascarillas a base de aloe vera, contribuyen al descanso de la piel y a su rejuvenecimiento. Para el contorno de ojos, por la noche, el aceite de rosa mosqueta, conocido por sus propiedades regeneradoras y de eliminación de estrías y arrugas, es el más adecuado.
Para mantenerse bien por fuera hay que cuidarse también por dentro. Los rituales de belleza nutricionales deben incluir una taza de té blanco cada día, ya que es uno de los antioxidantes más poderosos que existe. También el jugo de aloe vera para tomar en una cucharada sopera antes del desayuno es una buena elección. Son muchas sus propiedades beneficiosas. Contiene aminoácidos esenciales, minerales, ayuda a digerir alimentos, mantiene hidratada la piel y sienta muy bien. Todo esto combinado con una alimentación y forma de vida sanas.
Una sesión de radiofrecuencia facial es el complemento perfecto para mantenerse sanas por dentro y por fuera, ya que trata y repara la dermis a nivel interno y profundo. Con ayuda de un cabezal que produce impulsos de calor sobre un gel conductor, la piel del tejido conjuntivo es activada y estimulada para generar colágeno nuevo. Después de una sola sesión, las arrugas superficiales desaparecen, la piel queda más tensa con efecto lifting y los días posteriores el rostro está muchísimo más hidratado, elástico y con mejor aspecto.
Llevar una dieta libre de aditivos es más saludable, aunque prácticamente imposible si se vive en una gran ciudad como Madrid, por lo que se deben buscar alternativas para conseguir una alimentación más sana.
Las frutas y las verduras ecológicas no llevan fertilizantes químicos, aditivos, conservantes, pesticidas, colorantes ni sabores artificiales. Por su parte, al ganado ecológico crece en libertad y no se le inyectan hormonas ni se le engorda con maíz o soja alterados genéticamente ni con piensos tratados con pesticidas. Este tipo de agricultura y ganadería promueve el desarrollo de pequeños productores mientras protege el planeta, ya que reduce los contaminantes.
En un mundo ideal, todos los alimentos serían ecológicos y no existiría la comida procesada llena de conservantes y aditivos", explica la diseñadora Carolina Herrera. "Todavía no hemos llegado a ese punto -aunque Nueva Zelanda pretende ser el primer país 100% ecológico-, pero no por eso nuestros niños van a ser menos sanos. Actualmente, existe una gran oferta de productos naturales y menos procesados en todos los grandes supermercados. También hay muchos negocios de frutas y verduras ecológicas a domicilio", añade.
La mejor forma de concienciar a los pequeños de la importancia de una comida saludable es cultivando su propio huerto. De esta forma, los niños podrán ver cómo crecen los alimentos y comprobar el sabor intenso de cada producto. Si se dispone de poco espacio y buena iluminación, una solución adecuada son los contenedores específicos para huertos urbanos. Tras la primera cosecha, se puede preparar con la ayuda de los niños una riquísima ensalada.
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